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Tendencias calendar_today2 de septiembre de 2026 schedule6 min de lectura

Una de cada tres empresas ha dejado de comprar software: se lo hace con IA

McKinsey acaba de publicar su State of AI 2026 y hay un dato que cambia la conversación de presupuestos: el 32% de las organizaciones ha renunciado a comprar un software porque ya podía construirlo con herramientas de IA. Qué significa eso para una pyme, sin humo.

A
Equipo AetherIA
Dirección
Una de cada tres empresas ha dejado de comprar software: se lo hace con IA

Durante quince años, la respuesta a «necesito una herramienta para esto» fue siempre la misma: busca un SaaS, paga una cuota mensual y adáptate a cómo funciona. Hacerte tu propio software era caro y lento. Ese cálculo acaba de moverse, y hay un dato nuevo que lo pone negro sobre blanco.

McKinsey ha publicado su encuesta global State of AI 2026 y, entre las cifras habituales de adopción, aparece una que no habíamos visto antes en un estudio serio: el 32% de las organizaciones ha decidido no comprar al menos un producto o funcionalidad de software porque podía construirlo internamente con herramientas de programación agéntica. Casi una de cada tres. No es un experimento de laboratorio: es un contrato que no se ha firmado.

Los números, sin adornos

  • circle 32% de las organizaciones ha renunciado a comprar algún software porque ya podía construirlo con IA.
  • circle Entre las que McKinsey llama «high performers» —el 6% que atribuye al menos un 5% de su EBIT a la IA— la cifra sube a casi la mitad.
  • circle Por sectores manda tecnología (41%), seguida de sanidad (39%), servicios profesionales y energía (38%).
  • circle En paralelo, el porcentaje de empresas que atribuye algo de impacto en EBIT a la IA sigue en el 37%: prácticamente igual que el año pasado.

Esa última línea da perspectiva a todo lo demás. Construir es más fácil que nunca, pero eso todavía no se traduce en más beneficio. Quien haya leído que «la IA ya se paga sola» tiene aquí el contrapunto: se paga sola cuando se aplica a algo que de verdad duele, no por el hecho de existir.

Qué ha cambiado de verdad

Lo que ha caído no es el coste del software: es el coste de la primera versión. Un panel interno, un formulario que alimenta tu CRM, un automatismo que cruza dos hojas de cálculo y avisa por WhatsApp cuando algo se sale de rango. Cosas que hace tres años eran «un proyecto» y hoy son una tarde de trabajo bien enfocada.

Y ahí está el matiz que casi nadie cuenta: la primera versión es la parte barata. Lo caro viene después —que siga funcionando cuando cambie una API, que alguien lo arregle un viernes a las ocho, que cumpla con protección de datos, que no se pierda cuando la persona que lo montó se vaya. Un SaaS de 40 € al mes incluye eso en el precio. Tu herramienta propia, no.

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Antes de decidir «me lo hago», ponle precio al mantenimiento, no solo al desarrollo. Regla práctica: si algo tarda una semana en construirse, presupuesta al menos un día al mes durante el primer año para mantenerlo vivo. Si ese día no existe en la agenda de nadie, todavía no lo tienes.

¿Qué construyes y qué compras?

Compra lo que es igual para todos

Contabilidad, facturación, correo, nóminas, firma electrónica, pasarela de pago. Problemas resueltos, regulados y con miles de horas de mantenimiento detrás que no vas a replicar. Aquí construir es casi siempre mala idea, por muy fácil que parezca la demo.

Construye lo que te hace distinto

La forma concreta en que organizas tus reservas, el criterio con el que priorizas presupuestos, el informe que le mandas a tu cliente y que ningún competidor manda igual. Eso es justo lo que un SaaS genérico te obliga a deformar para que quepa en sus campos.

Construye también los puentes

El hueco más rentable en casi cualquier pyme no es un programa nuevo: es lo que hay entre los que ya tienes. El dato que alguien copia a mano del email al Excel, del Excel al CRM, del CRM a la factura. Esos puentes no los vende nadie porque son únicos de tu casa, son baratos y son los que más horas devuelven.

info

Test rápido: si mañana tu proveedor de software cerrara, ¿qué parte de tu operativa se pararía y qué parte solo sería más incómoda? Lo que se para merece que lo controles tú. Lo incómodo, cómpralo y no le des más vueltas.

El riesgo nuevo: el software fantasma

Cuando construir es fácil, la gente construye. En seis meses te encuentras con cuatro herramientas internas montadas por cuatro personas distintas, sin documentar, sin copias de seguridad y tocando datos de clientes. Es el patrón de siempre con las hojas de cálculo, pero con más riesgo: ahora esas herramientas hablan con APIs y toman decisiones. Con el Reglamento Europeo de IA plenamente aplicable desde agosto, «no sabíamos que existía» ya no es una respuesta cómoda.

La solución no es prohibir: es tener una lista. Qué se ha construido, quién lo mantiene, qué datos toca y dónde vive. Una hoja con cinco columnas resuelve el 90% del problema, y prácticamente ninguna empresa la tiene.

Qué haríamos esta semana

  1. 1 Abre la lista de suscripciones y mira cuáles usas de verdad. Casi siempre hay una o dos que se pagan por inercia.
  2. 2 Separa las que resuelven algo genérico (déjalas) de las que te obligan a trabajar de una forma que no es la tuya.
  3. 3 Apunta las tres tareas manuales que más repites: ahí está el puente que hay que construir.
  4. 4 Antes de construir nada, decide quién lo mantiene. Si no hay nombre, no hay proyecto.
  5. 5 Inventaría lo que ya se ha montado por libre en tu empresa. Es media hora y evita sustos.

El dato de McKinsey apunta a un cambio de fondo que, por primera vez, alcanza también a las empresas pequeñas. Pero que la balanza se mueva no significa cruzar al otro lado: significa que ahora hay una decisión donde antes no la había. Que ese 37% lleve dos años clavado dice justo eso: no gana quien más construye, gana quien construye lo que importa.

¿Por dónde empiezas tú?

En nuestra auditoría 360 gratuita hacemos este ejercicio contigo: qué software pagas, qué tareas manuales se te comen la semana, qué merece la pena construir a medida y qué es mejor dejar como está. Sin compromiso — si tu stack ya está bien montado, te lo decimos y tan amigos.

Puedes pedirla en /diagnostico. Salir con una lista clara de qué comprar y qué construir vale más que cualquier titular sobre IA.

Fuente: McKinsey & Company, "The State of AI: Global Survey 2026" (agosto de 2026).

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